Científicos han encontrado una forma de hacer que el glioblastoma — uno de los tumores cerebrales más agresivos — sea vulnerable al sistema inmunológico. Una sola inyección de un virus modificado puede invadir el tumor, matar células cancerosas directamente y atraer células inmunitarias al interior del tejido tumoral. Estas células inmunitarias persisten en el sitio del tumor y continúan atacando, lo que se asoció con una supervivencia significativamente mayor en pacientes.