Científicos están probando una nueva plataforma de vacunas llamada DoriVac, que utiliza nanoestructuras de ADN plegado para controlar mejor la respuesta del sistema inmunitario. A diferencia de las vacunas de ARNm, que pueden perder eficacia con el tiempo y requieren producción compleja, DoriVac generó fuertes respuestas de anticuerpos y células T en modelos de ratones y humanos. El enfoque de ADN origami permite una disposición precisa de antígenos y adyuvantes en una sola nanoestructura, creando vacunas potencialmente más estables y fáciles de fabricar. Podría dar lugar a vacunas de nueva generación contra COVID-19, VIH y Ébola.