La vacuna contra el herpes zóster podría funcionar como un potente protector cardíaco. En personas con alto riesgo, redujo los eventos cardíacos graves un 46% y las muertes un impresionante 66% en un año. Los científicos creen que prevenir el herpes zóster también podría evitar complicaciones trombóticas que conducen a infartos e ictus. El efecto es tan fuerte que rivaliza con los beneficios de dejar de fumar.