Tommy Bell, de 62 años, supervisor de transporte de pacientes, sobrevivió tres infartos en cuatro días en el mismo hospital donde trabajó más de 10 años. Tras sentir presión en el pecho al conducir a casa, regresó a urgencias donde los médicos identificaron problemas cardíacos. A pesar de recibir un stent, sufrió dos infartos más días después. Los expertos señalan que entre el 20-50% de los infartos son silenciosos o ignorados, y la historia de Bell destaca la importancia de reconocer síntomas atípicos.