Un nuevo experimento controlado descubrió que el THC, el compuesto activo del cannabis, no solo borra recuerdos, sino que puede crear otros completamente nuevos que nunca ocurrieron. Los usuarios de cannabis en el estudio fueron significativamente más propensos a recordar palabras que nunca se les mostraron. Los investigadores encontraron que el THC perturbó múltiples sistemas de memoria simultáneamente, afectando tanto el recuerdo a corto plazo como la memoria prospectiva. Sorprendentemente, las dosis moderadas causaron problemas de memoria similares a los de dosis más altas. Los hallazgos tienen implicaciones importantes para procedimientos legales y actividades cotidianas.