Un nuevo estudio encontró que jóvenes de entre 16 y 30 años que usan suplementos pre-entrenamiento tenían más del doble de probabilidades de dormir cinco horas o menos por noche en comparación con quienes no los consumen. Muchos de estos productos contienen dosis altísimas de cafeína y otros estimulantes que pueden permanecer activos en el cuerpo por muchas horas. La privación crónica de sueño tiene consecuencias graves para la salud física, el bienestar mental y el desarrollo cognitivo, especialmente en adolescentes. Los investigadores piden regulaciones más estrictas en el etiquetado y mayor conciencia pública sobre los riesgos ocultos de estos productos ampliamente vendidos.