Un nuevo estudio revela que pequeños cambios en el estilo de vida —11 minutos adicionales de sueño, 5 minutos más de actividad física y un cuarto de taza más de verduras al día— pueden reducir el riesgo de eventos cardiovasculares graves hasta en un 10%. Las personas con los mejores hábitos combinados tienen un 57% menos riesgo de infarto o accidente cerebrovascular.