Científicos descubrieron nuevas proteínas de unión al ADN en entornos extremos como lagos volcánicos y fuentes hidrotermales de aguas profundas que permanecen estables bajo calor, sal y condiciones químicas adversas. Una de estas proteínas mejoró significativamente las pruebas de diagnóstico rápido LAMP, haciéndolas más rápidas y sensibles para detectar enfermedades infecciosas. El descubrimiento podría ayudar a crear herramientas diagnósticas más fiables y asequibles para contextos con recursos limitados.