Un nuevo informe de la OMS revela que más de 60 países —dos tercios de los encuestados— incluyen ahora a refugiados y migrantes en sus políticas y leyes nacionales de salud. Basado en datos de 93 Estados Miembros, el informe establece la primera línea de base global para rastrear el progreso hacia sistemas de salud inclusivos. A pesar de los avances, persisten brechas significativas: solo el 37% de los países recopilan datos de salud relacionados con la migración de forma rutinaria. La OMS insta a los gobiernos a acelerar la acción, fortalecer los sistemas de datos y garantizar que los refugiados y migrantes participen en la gobernanza de la salud.