Un equipo global de científicos líderes se está enfocando en el NAD+, una molécula pequeña pero poderosa que juega un papel crucial en mantener las células energizadas, reparar el ADN y mantener la salud general. Sus niveles disminuyen con el tiempo, potencialmente alimentando enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson. Los investigadores exploran formas de aumentar el NAD+ usando compuestos como NR y NMN, con estudios iniciales que sugieren mejoras en memoria, metabolismo y función física. Si los ensayos clínicos confirman estos resultados, la suplementación con NAD+ podría convertirse en pilar de la medicina antienvejecimiento.