Un ensayo clínico encontró que escuchar música especialmente diseñada con estimulación de pulsos auditivos puede reducir significativamente la ansiedad. Entre las distintas duraciones probadas, una sesión de 24 minutos proporcionó los mayores beneficios, aliviando tanto los síntomas mentales como físicos de la ansiedad. Los resultados sugieren que puede existir una 'dosis' ideal de música terapéutica que funciona rápidamente sin requerir sesiones largas de escucha. El estudio abre nuevas vías para el tratamiento no farmacológico de la ansiedad.