Según nuevas estimaciones de la OMS y UNICEF, 4,9 millones de niños murieron antes de cumplir cinco años en 2024, incluidos 2,3 millones de recién nacidos. La mayoría de estas muertes son prevenibles con intervenciones de bajo costo. Desde 2015, el ritmo de reducción de la mortalidad infantil se ha desacelerado más del 60%. El informe integra por primera vez estimaciones sobre desnutrición aguda severa como causa directa de muerte.