Investigadores han descubierto cientos de enzimas metabólicas unidas directamente al ADN humano dentro del núcleo celular, revelando una capa de biología completamente inesperada. Diferentes tejidos y tipos de cáncer muestran patrones únicos de estas enzimas, formando una 'huella metabólica nuclear' distintiva. Algunas de estas enzimas se agrupan cerca del ADN dañado para asistir en los procesos de reparación, vinculando el metabolismo directamente con el mantenimiento del genoma. El descubrimiento revela una conexión desconocida entre el metabolismo celular y la regulación genética, con profundas implicaciones para comprender cómo se desarrollan los cánceres.