Un nuevo estudio con imágenes cerebrales ha revelado cómo la ketamina produce sus efectos antidepresivos rápidos en personas con depresión resistente al tratamiento. Los investigadores rastrearon cambios en un receptor cerebral clave implicado en la comunicación entre neuronas y descubrieron que la ketamina reorganiza su actividad en regiones relacionadas con el estado de ánimo y la recompensa. Estos cambios se correspondieron estrechamente con mejoras en los síntomas de los pacientes en cuestión de horas. Los hallazgos podrían ayudar a identificar qué personas se beneficiarán más de la terapia con ketamina, afinando su uso como tratamiento de precisión para la depresión severa.