Un hombre de 33 años críticamente enfermo sobrevivió 48 horas sin pulmones gracias a un enfoque quirúrgico revolucionario. Después de que una infección grave desencadenada por la gripe destruyera sus pulmones y causara fallo multiorgánico, los médicos extirparon ambos pulmones para detener la propagación de la infección. Utilizaron un sistema de pulmón artificial especialmente diseñado para oxigenar su sangre y mantener su cuerpo funcionando mientras se estabilizaba.