Una creciente evidencia clínica demuestra que la endometriosis es una enfermedad sistémica con efectos que van más allá del sistema reproductivo, afectando nervios, el sistema inmune y otros órganos. La condición frecuentemente tarda años —a veces décadas— en ser diagnosticada porque sus síntomas se superponen con muchas otras enfermedades. Las guías clínicas actuales pueden necesitar actualización para reflejar su naturaleza sistémica y mejorar la detección temprana. Los pacientes y defensores exigen mayor conciencia y vías de diagnóstico más rápidas.