Investigadores han descubierto que las células cerebrales y sanguíneas de adultos jóvenes con trastorno depresivo mayor producen más moléculas de energía en reposo, pero tienen dificultades para aumentar la producción de energía cuando es necesario. Este desequilibrio mitocondrial podría explicar síntomas como la fatiga, la baja motivación y el aplanamiento emocional. Los hallazgos sugieren que la depresión no es únicamente un desequilibrio químico de serotonina, sino que también implica una disfunción bioenergética fundamental. Los científicos creen que este descubrimiento podría facilitar el diagnóstico precoz mediante biomarcadores en sangre y abrir paso a tratamientos personalizados.