La inteligencia artificial puede generar radiografías falsas tan convincentes que engañan tanto a radiólogos como a otros modelos de diagnóstico por IA. En pruebas controladas, los médicos tuvieron éxito limitado al identificar imágenes sintéticas, especialmente cuando no se les advirtió de antemano. Esto abre riesgos graves, incluyendo fraudes en seguros médicos y diagnósticos manipulados. Los expertos exigen herramientas de autenticación más robustas antes de que esta tecnología sea más accesible.