Investigadores de Stanford que analizaron millones de registros médicos encontraron que las personas con cáncer de vejiga que también son daltónicas tienen una tasa de mortalidad un 52% mayor en 20 años en comparación con quienes tienen visión normal. La razón probable es que muchas personas con deficiencia de visión de color tienen dificultades para ver el color rojo, lo que dificulta notar sangre en la orina, la señal de advertencia temprana más común del cáncer de vejiga. Dado que el cáncer de vejiga es muy tratable cuando se detecta a tiempo, esta brecha de detección tiene graves consecuencias. Los expertos piden que se asesore específicamente a los pacientes daltónicos sobre formas alternativas de detectar sangre en la orina.