Científicos han mapeado la genética del cáncer en gatos a gran escala por primera vez, descubriendo importantes coincidencias con cánceres humanos. Mutaciones clave vinculadas al cáncer de mama aparecen en ambas especies, y algunos medicamentos anticancerígenos humanos podrían funcionar también en gatos. Como las mascotas comparten nuestros ambientes, estas similitudes podrían revelar causas compartidas del cáncer.