Un nuevo proyecto de ley en California propone un sello voluntario en el frente del envase que los fabricantes podrían colocar en sus productos para indicar que no son ultraprocesados. La esperanza es que el sello ayude a los consumidores a tomar decisiones más saludables y motive a las empresas a reformular sus productos. El proyecto continúa los esfuerzos de California contra los alimentos ultraprocesados, vinculados a enfermedades crónicas como obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares. Los científicos siguen debatiendo la definición precisa de ultraprocesados, y los tribunales han cuestionado la legalidad de leyes similares. La propuesta refleja un creciente impulso hacia un etiquetado alimentario más claro.