Un estudio a largo plazo de 43 años encontró que el consumo moderado de café o té con cafeína se asoció con un 18% menos de riesgo de demencia y un mejor rendimiento cognitivo con el tiempo. Los beneficios fueron más fuertes con 2-3 tazas de café o 1-2 tazas de té diarias. Notablemente, el efecto protector se mantuvo incluso en personas con predisposición genética a la demencia. Los hallazgos sugieren que la cafeína diaria podría ser una forma sencilla de apoyar la salud cerebral.