Investigadores han descubierto una reacción en cadena molecular en el cerebro que podría estar implicada en algunas formas de autismo. El estudio demuestra que el óxido nítrico, una pequeña molécula de señalización involucrada en el ajuste fino de la comunicación neuronal, puede desencadenar una cascada de cambios dentro de las neuronas cuando sus niveles aumentan. Este incremento puede alterar una proteína protectora llamada TSC2, debilitando un freno celular importante y permitiendo que la vía mTOR —que controla el crecimiento celular y la producción de proteínas— se vuelva peligrosamente hiperactiva. Interrumpir esta cadena en el punto adecuado podría ofrecer un nuevo objetivo terapéutico para los trastornos del espectro autista.