Un nuevo estudio sugiere que la enfermedad de Alzheimer puede ser detectable años antes de que aparezcan síntomas mediante cambios estructurales sutiles en tres proteínas sanguíneas. Los investigadores analizaron muestras de más de 500 personas y encontraron que los cambios de forma en estas proteínas seguían de cerca la progresión de la enfermedad, distinguiendo a personas sanas de aquellas con deterioro cognitivo leve o Alzheimer con notable precisión. El método es no invasivo y se basa en muestras de sangre. Si se valida en ensayos más amplios, podría transformar la detección precoz y permitir iniciar el tratamiento antes.